El problema
La venta minorista de llantas en LATAM es de alta consideración, baja frecuencia y offline. Los compradores investigan online durante semanas antes de comprar — cruzan precio, marca, fitment por vehículo y stock entre tres o cuatro sitios, y luego escriben por WhatsApp al taller para negociar. El funnel estándar de checkout no encaja con esto: empuja a una tarjeta de crédito en la primera interacción, antes de que el comprador haya decidido qué llanta comprar o si el taller la tiene en stock. El resultado son carritos abandonados y un equipo de ventas que tiene que mirar cada pedido manualmente.


