El problema
Las PyMEs de LATAM viven en WhatsApp. No pueden pagar un agente de chat humano ni dejar pasar una venta. Las herramientas estándar de construcción de bots asumen capacidad de ingeniería — un editor de árbol, un configurador de webhooks, un paso de deploy. El dueño de la tienda no tiene nada de eso. Necesita un bot que haga tres preguntas (estado de pedido, horarios, precios) y responda con tres respuestas predefinidas. Cualquier cosa más compleja es un producto distinto.




